9 de noviembre de 2011

El destino está cerca.

En este mundo loco que nos hace ir cada vez más rápido para alcanzar nuestros logros, a veces solemos perdernos. Cuando vas por la autopista de la vida a 200 km. por hora es muy fácil saltarse la salida correcta, pero por suerte existen los cambios de sentido, y la carretera es larga y esta llena de salidas que quizás, si reduces la velocidad, seas capaz de ver...
Y equivocarse, aunque nos hace sentir mal, a veces es bueno para aprender y darte cuenta de que cada vez eres más fuerte, y que no hace falta correr tanto porque lo importante no es llegar, es simplemente ir. Solo así quizás tengamos una nueva oportunidad. 
A veces caminas tan deprisa que no eres capaz de ver los charcos y te encuentras que luego, es más difícil de lo que parecía sacar el pie...Y cuando te quedas atrapado en un charco no ves las cosas con claridad, solo y únicamente ves barro, agua, suciedad, y solo te quedas ahí porque crees que no vas a poder salir. Y sin embargo, el ser humano no deja de intentarlo...a veces las personas consiguen sacar el pie del charco y seguir caminando...si, es posible que tu pie se resienta al volver a caminar después de tanto tiempo atrapado, y el barro tarda tiempo en secarse, pero ahora tus ojos estarán más centrados en lo que tienen delante, y si eres plenamente consciente posiblemente nunca vuelvas a caer en el charco...aunque no por eso significa que no encontremos algunas piedras, y tendremos que aprender a pisar sobre ellas sin quedarnos otra vez, allí parados y  con el pie dolorido.
Ahora ya no somos las mismas personas que un día, nos quedamos atrapadas en el dolor y la angustia, porque aunque nuestra esencia sigue viva, hemos estado aprendiendo a vivir...y es cierto, no es bueno correr y seguiremos andando con tranquilidad o conduciendo despacio para ver con claridad lo que tenemos delante...porque aún queda camino por recorrer. Nuestro destino nos esperará allá donde esté, porque solo cuando estemos preparados, lo encontraremos. Y para eso hace falta seguir en la ruta...siempre pensando que quizás...nuestro destino está mucho más cerca de lo que creemos.




5 de septiembre de 2011

Romeo y Julieta

Muchas mujeres, muchos hombres, y también muchos animales, murieron por amor.
El ejemplo más dramático y magnífico que nos viene de la literatura y del cine, es el del amor imposible entre Romeo y Julieta, separados por el destino y abocados a tomar aquellas decisiones que su corazón les sugería tomar. Yo creo que ese es el verdadero amor, aunque hoy en día me temo que hay muchos matices trágicos venidos de la violencia conyugal que hacen a todos replantearnos donde están los límites.
Por supuesto nada que ver con Romeo y Julieta, el que mujeres y hombres hayan muerto "por amor" o "por culpa del amor" a manos de sus parejas, o que sufren día a día con la excusa de que algun día cambiará, no tiene nada que ver con dar la vida por amor.
Estas personas que por cualquiera que sean sus razones hacer imposible la vida a su pareja, no es que no les amen, es solo que su amor es enfermizo: "antes muerta que verte con otro". El verdadero amor consiste en querer tanto a una persona como para morir por ella, en querer que por encima de todo sea feliz, aunque en ello vaya incluido perder a esa persona para siempre y dejarla marchar.
¿Conocemos realmente ese tipo de amor? Ese amor del que nos hablan las escrituras, ya conoceis esos pequeños versículos que suelen repetirse en cada boda por el rito católico, y que yo cada vez que las escucho se me salen unas lagrimitas que...

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
1 Corintios 13:4-7


De acuerdo, he de reconocer que soy una romántica incurable...
Veamos este pasaje más en detalle:

El amor: 
- Es paciente: sabe esperar, lo que tenga que esperar. Quien realmente ama a alguien sabe que cada persona necesita su tiempo, que debe respetar lo que su "media naranja" quiera en cada momento.
- Es bondadoso: está movido por el bien, se compone de buenos sentimientos y solo deseas ser bueno con la persona que amas.
- No es envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso: Quien ama debe valorar lo que tiene y no envidiar a quien se ama, ni presumir, ser humilde, y saber perdonar y reconocer cuando se ha equivocado.
- No se comporta con rudeza: Debe haber caricias, besos, abrazos, cercanía, comprensión, nunca violencia.
- No es egoista: es desinteresado, cuando haces algo por quien amas nunca debes estar esperando algo a cambio. No deberíamos dar para recibir, deberíamos dar por el placer de ver una sonrisa en el rostro de quien amamos.
- No se enoja facilmente: eso, si, cuando se enfada, se enfada y mucho...XD
- No guarda rencor: perdona, olvida y sigue adelante.
- No se deleita en la maldad sino que se regocija en la verdad: Busca la sabiduría y tiene conciencia, cuando ha hecho algo "malo" sabe pedir perdón, sabe que con las palabras se alcanza la sabiduría.
- Todo lo disculpa: es comprensivo y sabe ponerse en el lugar del otro.
- Todo lo cree: su fe es infinita, y la fe puede mover montañas.
- Todo lo espera: Espera a que te arregles antes de salir, a que venga la publicidad de la película, o a que saques la basura, nunca mete prisa.
- Todo lo soporta: en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad...


Y HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE


Como fue el caso de Romeo y Julieta, ella fue la única que consiguió separarlos...
Ese es el buen amor, el amor que pervive en esos abuelitos que vemos pasear juntos por el parque, que llevan toda la vida juntos y que siguen mirándose con ternura, el amor que hace a un perro a esperar a su amo muerto a las puertas del hospital o en la puerta de una estación, el amor que se muestra en la sonrisa de una madre porque sabe que amará a su hijo el resto de su vida.
Y aunque a veces no cumpla todos los requisitos antes mencionados, merece la pena intentar que poco a poco los vaya cumpliendo. 
Cuando amas a alguien de verdad, sabes que morirías por él o incluso le dejarías morir si te lo pidiera, sabes que irías al fin del mundo por él y lo dejarías todo, que aunque haya problemas es la persona más importante de tu vida porque cuando la miras, te imaginas con ella, en la terraza, con muchos muchos años, meciéndoos en la brisa de la noche veraniega, quizás uno de los dos no reconozca a la persona que tiene al lado...pero las manos siguen entrelazadas, y lo seguirán...

HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE


De aquí ha venido mi inspiración, solo apta para románticos incurables que crean en el amor, en el verdadero amor.



24 de agosto de 2011

El desaprendizaje

Ya pasó lo peor, y para ser las 3 de la madrugada me encuentro extrañamente lúcida y mis pensamientos de estos últimos días parecen surgir a borbotones...
¿Debería hacerlos callar? Incluso si son pensamientos positivos, ¿debería dejar la mente en blanco? No lo tengo muy claro.
Estos últimos días, me he dado cuenta de que he vuelto a ser yo, y me esta costando mucho trabajo no definirme porque siempre lo he hecho. Ahora me doy cuenta de que ese no es el camino correcto, y que en realidad no es que haya vuelto a ser yo, sino que ahora soy la yo de antes y la de ahora a la vez. Todos estamos en continuo cambio, y la vida tiene una manera muy irónica de hacérnoslo saber: hacernos pasar por situaciones desagradables, hacernos sufrir dolor y sufrimiento...todo para transformarnos en aquello que subconscientemente queremos ser.
Pues una vez más mil gracias, porque ahora soy otra persona diferente sobre todo mucho más libre de cargas...
Nos empeeñamos en cargar con cosas que en realidad no necesitamos...Y con esto no estoy diciendo que vaya a irme a vivir al campo a cuidar vacas, plantar un huerto y huir del mundanal ruido...eso sería un extremismo poco propio de mí en este momento.
Solo digo que cargamos con emociones y hábitos que surgen de nuestro pasado y que en nada nos benefician, emociones que vienen de recuerdos dolorosos, de heridas sin cerrar, del dolor que en algun momento de nuestra vida nos ha sido inflingido.
Creemos que las herramientas que nos han sido útiles hasta ahora nos servirán para siempre, pero hasta los artesanos necesitan reparar sus herramientas de vez en cuando para hacer mejores creaciones.
Desde que somos niños, ya sea por nuestro carácter (dicese de la parte heredada de nuestra personalidad), por los diferentes ambientes en que nos movemos, la manera en que nos han educado y las personas con las que vamos interaccionando, tendemos a aprender distintos patrones de comportamiento y a repetirlos hasta la saciedad.
Los patrones de comportamiento son las diferentes herramientas de las que disponemos para enfrentarnos a las situaciones que se nos presentan, y que tienden a repetirse en el tiempo y a formar parte de nuestra manera habitual de interaccionar con el mundo que nos rodea.
Por ejemplo, un niño que ha sido objeto de burlas por su manera de ser puede afrontarlas de algunas maneras: evitando el conflicto huyendo, encarándose ante sus agresores psicológicos o bien guardando esa agresividad contenida para personas más cercanas.
De esta manera, el niño aprende un patrón de comportamiento que de poco le servirá en su vida adulta cuando tenga que hacerse cargo de si mismo. Es decir, si ha aprendido a huir, cada vez que alguien le ataque huirá, y se pasará toda la vida huyendo de los conflictos en vez de aprender a manejarlos de manera pacífica y resolutiva. Si ha aprendido a encararse, jamás sabrá aceptar una crítica en vez de asumir que no es el único que tiene voz y voto. Si ha aprendido a a guardarse la agresividad se convertirá en un acosador psicológico para con sus allegados en vez de hablar con ellos de sus problemas de manera sincera y tranquila.
Y esto puede funcionar de igual manera con la educación que nos dan nuestros padres, de los cuales aprendemos la mayor parte de nuestros patrones de comportamiento. Por ejemplo, si nuestros padres nos han enseñado que debemos ser buenos con todo el mundo y poner la otra mejilla, cuando lleguemos a la edad adulta nos convertiremos en "felpudos" donde quien quiera podrá pisar, en vez de ser buenas personas y al mismo tiempo respetarnos a nosotros mismos lo suficiente para no dejarnos "pisar".
Suena bastante determinista, pero no lo es en absoluto, porque tenemos el poder de cambiarnos a nosotros mismos y nuestros esquemas de comportamiento ya inútiles por otros nuevos y adaptados a nuestra situación actual. Y puesto que la vida cambia los patrones de comportamiento siempre deberían estar adaptados a lo que nos toca vivir, y no a lo que nos ha tocado vivir hasta ahora.
Y no es que nuestros padres nos hayan educado mal, no es que estuviese mal que ese niño huyese en vez de enfrentarse, pero esas herramientas ya no nos sirven, hay que buscar otras nuevas, y ahora que somos adultos podemos hacerlo, porque es ahora cuando tenemos las riendas de nuestra propia vida.
Y es que para aprender algo, hay que desaprender otras cosas primero. Si queremos aprender a ser más comunicativos, debemos desaprender el hábito de hablar a gritos, si queremos aprender a que nos respeten, debemos desaprender nuestra dependencia de los demás para sentirnos bien y empezar por sentir tanto respeto por nosotros mismos como el que deseamos obtener de los demás. Si queremos aprender a estar más relajados y a fluir, tenemos que desaprender esa absurda manía de vivir más en el futuro que en el presente y no estar siempre previendo lo que va a pasar. Si queremos aprender a ser felices, debemos desaprender eso que muchos padres nos metieron en la cabeza: "La vida no es un camino de rosas", cambiándolo por "La vida es un camino de rosas con espinas".
Cambiemos el "yo soy así" por "yo puedo ser mejor", el "que mala suerte tengo" por " la proxima vez saldrá mejor", el "nada me sale bien" por "volveré a intentarlo", el "mi vida es una mierda" por " mi vida puede ser mejor".
Suena estúpido pero no es facil...porque si no tomamos conciencia de esos pensamientos negativos, de esos patrones de comportamiento erróneos, de esas malas costumbres, es imposible poder cambiarlas. Hay que tener los ojos y oídos del alma bien abiertos para reconocer esos pensamientos, patrones y costumbres cuando aparezcan y en ese preciso momento, cambiarlos por otros mas positivos y adaptados.
Esta es mi lucha...y debería ser la de todo el mundo porque si queremos que nuestro transito por la vida sea agradable la responsabilidad es nuestra...podemos elegir que hacer con lo que nos pasa. Yo he elegido cambiar, aprender, ser mejor...
¿Y tu?



4 de agosto de 2011

La libertad "relativa" de expresión.

Hola de nuevo!!
Ultimamente he estado pensando en todo lo que me ha llevado hasta donde estoy. Me he pasado mucho tiempo intentando averiguar que es aquello que ha acabado por hacerme caer y tener que levantarme dolorida para pasar un tiempo "convaleciente"... Son inútiles las preguntas, pero sin embargo si he podido esgrimir algunas posibilidades que quizás sean la clave del porqué de una nueva recaida.
Mirando al pasado, mi infancia, mi adolescencia, lo que veo es que crecí con una imagen pobre de mi misma, una autoestima baja y un miedo irracional al mundo que me rodeaba. Y cuando pasaron los años y con mucha ayuda conseguí salir al mundo exterior con valentía empecé a cogerle el gusto a eso de relacionarse, pero a tiempo de hoy he de decir que la buena comunicación sigue siendo en muchos sentidos un misterio para mi.
De ser extremadamente timida y cerrada, pasé a ser en unos cuantos años una persona "demasiado" extrovertida y abierta. Y mucha gente no está acostumbrada, ni le importan los problemas e inquietudes de los demás. La mayoría de las personas con las que compartimos nuestro tiempo se guardan su vida privada para si mismos, y creo que hacen muy bien. Y el hecho de que en mi mente quepan mil y una cosas, de que yo no me asuste por nada y pueda escuchar lo mas intimo de una persona sin pestañear no implica que nadie vaya a hacer lo mismo por mí, y esperar lo contrario es una eterna frustración por ver que no encajas ni siquiera siendo una persona sociable.
He pasado de un extremo a otro...me he alejado del centro durante demasiado tiempo.
Hoy he escuchado a una persona, tan sensible o más que yo, decir: ¿es que acaso no puedo expresarme? Con esa mala costumbre de dar consejos sin que me los pidan me ha podido la empatía y le he dicho: "Claro que si, pero no con todo el mundo"
Y entonces se me ha encendido la bombilla...¡¡Eureka!! Afortunadamente todos tenemos personas en nuestras vidas que están más que dispuestas a escuchar lo que nos pasa por la cabeza, ¿porque gastamos energia en intentar encontrar apoyo en cualquier persona cuando siempre hay alguien que está encantado de dárnoslo? ¿porque esperamos de los demás lo mismo que estamos nosotros dispuestos a dar? Porque en el fondo, y en realidad, somos nosotros quienes estamos desesperados por recibirlo y sentirnos queridos y aceptados.
Ahora que me encuentro mejor, que parezco haber recuperado buena parte de mi intuición, mi empatía, y mi tranquilidad, ha vuelto pasar lo que ya me ha pasado en unas 3 ocasiones, darte cuenta en un momento preciso de que es aquello que debes cambiar para ser de nuevo feliz.
Y todo el mundo piensa que la felicidad son solo pequeños momentos....pero para mi ser feliz es una forma de vida. Y lo se porque puedo enteramente decir que he sido feliz, he disfrutado de la vida y me he sentido afortunada de ser como soy. Y si se que es posible...¿quien me esta frenando? Unicamente yo, unicamente el miedo.
La conclusión es que solo un grupo reducido de personas debería ser el elegido para confiarles nuestro interior, pero para terminar he de decir que voy de kamikaze por la vida y he desoido algunos consejos que me decían que no contase nada de mi vida privada en el blog, pero este es uno de mis medios de expresión, y es completamente libre ya que cada cual elige donde hacer click. No me avergüenzo de mi vida y por eso la cuento...yo elijo escribir...tu eliges si quieres leer.
Lo que se seguro es que no voy a esconder una parte de mí por miedo a lo que piensen, a lo que hablen o digan...No busco aceptación escribiendo este blog...solo poder compartir lo que soy.



7 de julio de 2011

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad

Como si de un juicio se tratase, este es mi juramento, solo verdades saldrán de mi mente y acabarán en este blog en esta larga noche, como lo son todas últimamente. Y es que en estos ultimos meses me he sentido juzgada e incluso condenada, y esta, señores y señoras, es mi defensa.
En mi última entrada, la cual pocos leyeron igual que pocos leerán la que estoy escribiendo, hablaba de la relatividad, diciendo que iba a ser completamente relativa, pero yo misma.
Hasta aquí llegaron los engaños, ya que si bien no he sido capaz de enfrentar la realidad ahora la veo cruelmente transparente, y lo que veo, no me gusta. Porque lo que veo es un abanico enorme de bajezas del ser humano, falta de empatía, de humanidad y una gran facilidad para emitir juicios a la ligera.
Estoy aqui para describir lo que es una depresión, porque la madre de todas esas bajezas, no es otra que la ignorancia. Y es que la verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia. Y como el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, que lo haga...yo no lo haré. Porque el autoengaño ha formado parte de mi kit de supervivencia durante muchos meses. Yo me negué a reconocer mis problemas, y eso solo me trajo más problemas. Y es muy duro ver que algunas personas tratan de disfrazar esos problemas con diversos juicios de valor, cuando en tu mente estás luchando para aceptar algo que te traiciona por las noches en tus sueños.
No estoy pidiendo ninguna compasión, este es un blog para personas que luchan, no para quienes se rinden, y el error de mucha gente consiste en creer que pedir ayuda es rendirse....no amigos, pedir ayuda es solo el principio de la lucha.
Le pediría a cualquiera que se atreva a juzgarme que viviese mi vida desde que nací, con la sensibilidad que es don y a la vez maldición, con el rechazo continuo de tus iguales cuando la personalidad está formándose, con la muerte de un padre que era la única persona en el mundo que podía valorar mi sensibilidad, con el acoso escolar en la adolescencia, las crisis de ansiedad, el llanto, la soledad, el vacío, la fobia social, una depresion cada 6 años y la constante lucha para salir a la superficie y ser una persona de valor para algo llamado "sociedad". Si quieres juzgarme, vive mi vida, métete en mi cabeza, piensa como yo lo hago y entonces podrás hablar de mi a mis espaldas, entonces podrás saber como me siento.
Algunos de los juicios de valor que suelen hacer las personas cuando alguien tiene depresion son:
- Es una vaga, no quiere trabajar.
- No piensa en los demás.
- En realidad está perfectamente porque no parece estar deprimida.
- Es más lista de lo que parece.
No pienso relataros los sintomas de la depresión porque es mi vida y nadie tiene derecho a meterse en ella, de modo que si queriais una larga lista de razones para excusarme por mi comportamiento, aquí no la encontrareis.
Y como no quiero ser destructiva sino constructiva, os contaré los consejos que suelen dar los psicólogos y médicos de familia a los pacientes que tenemos esta enfermedad, que quien no la ha sufrido, no la puede comprender.
Suelen recomendarte que salgas a la calle, que te relaciones, que hagas vida social con tus amigos, que hagas cosas que te gusten y te mantengan lejos de los pensamientos negativos.
Por eso quien no convive conmigo, quien no esta conmigo para ver mis altibajos, mis ataques de llanto, mi tristeza, mis pocas ganas de hacer nada, mi mal humor, mi angustia, puede llegar a creer que no estoy deprimida.
Y la razón única de estas apariencias, es que no me he rendido. Esta es la tercera depresión que tengo en mi vida, con lo cual hay una recurrencia de la enfermedad cada 5-6 años y una alta posibilidad de que vuelva a repetirse una vez curada.
Y todavia tengo que escuchar como algunas personas siguen considerándome debil por ser demasiado sensible....Siento tener que disentir, si tan débil soy...¿como estoy aquí aun? ¿como no he acabado con mi vida en tantas oportunidades que he tenido? ¿porque he sido capaz de reconstruir mi vida después de cada derrumbamiento emocional? Si no fuese fuerte, no lo habría conseguido. Si luchar no fuese mi modo de vida, no lo habría conseguido. Si me resignase a mi destino, no lo habría conseguido.
Así que cada vez que me veas sonreír, reírme, jugar, dar largos paseos, relacionarme de manera normal, piensa que solo estoy haciendo esfuerzos por curarme, piensa que le estoy llevando la contraria a los pensamientos monstruosos de mi mente y estoy apostando por la vida, pero eso no significa que este no esté siendo uno de los momentos más duros de toda mi vida.
Y es que las apariencias engañan, y eso es lo único que yo tengo por cierto.
Aqui finaliza el alegato de mi defensa, si alguno de los aqui presentes se atreve a condenarme, solo espero que en el futuro haya más empatía y comprensión en el mundo, que será el mundo de nuestros hijos.

27 de marzo de 2011

Relatividad

La física jamás fue mi fuerte, nunca tenía la paciencia necesaria ni la memoria suficiente para entender la teoría ni para resolver los problemas que se me planteaban. Un tren viene en una dirección a tal velocidad desde el kilómetro tal y el otro de la misma manera avanza a la velocidad fija de esto y lo otro...y si hubiese sido por mí todos aquellos problemas hubiesen acabado en desastrosos accidentes ferroviarios. Sin embargo un mes de junio, cuando acababa 2º de BUP (ahora 4º de la ESO), y se suponía que podía olvidarme para siempre de la física por que en el siguiente curso me pasaba a letras mixtas (en vez de dar latín como en las letras puras se daban ciencias naturales), recibí una esperada sorpresa, mi primer suspenso para septiembre, en física... uf
En ese momento me acordé de toda la familia de Einstein, de la de Newton, y como no, de la de la profesora que, una como tantas, carecía de la pasión y entrega necesarias para causar en mí un mínimo interés en la asignatura.
Cuando dejé de echarle la culpa al universo empecé a programarme el estudio para el verano, y me di cuenta de que, teniendo tanto tiempo, me bastaba con un par de horas al día. Como jamás había hecho en mi vida, me programé una hora cada día para pasar a limpio y explicar con mis palabras toda la teoría y las fórmulas que derivaban de ella, y otra hora para hacer unos cuantos ejercicios y repetirlos una y otra vez hasta que me salieran bien, lo cual, dicho de paso, era bastante complicado. De modo que por una parte escribía y estudiaba la teoría, y por la otra hacía ejercicios, daba igual uno que 10, el caso es que al acabarlo y haberlo resuelto bien, lo hubiese entendido.
Después de unas semanas estudiando sin prisas, sin presión, sabiendo que esas dos horas por la mañana me dejaban todo el día para mí, empecé a entender la física, empecé a poder memorizarla porque por fin la entendía, y cuando llego septiembre, una yo reconciliada con todos los científicos incomprendidos para mí hasta entonces, se enfrentó a un examen de física en el que se decidía todo. Y por primera vez en un examen de ciencias exactas, al leer el examen, supe al instante que no tenía ningún misterio para mí. Como me sobró tiempo repasé y repasé, una y otra vez cada paso, cada ejercicio, y salí de allí más contenta que unas pascuas. Unos días más tarde llamé al colegio y me dijeron que había pasado el examen. Y estaba tan eufórica que di las gracias, colgué el teléfono y me di cuenta de que no había preguntado mi nota. No me importó en absoluto...Quizás ahora podría enorgullecerme de mi primer y único sobresaliente en física, pero para mí ese verano supuso mucho más que una calificación, aprendí por fin a que se refería Einstein con la teoría de la relatividad, y es que la percepción del espacio y el tiempo depende del estado de movimiento del observador o es relativa al observador.
Me había pasado el año entero renegando de esa maldita asignatura, pero cuando para mí, la observadora, cambió el tiempo, el espacio, el movimiento y la manera de aprender, pasé un verano realmente apasionada y adicta a fórmulas y problemas sintiéndome realmente bien.
Últimamente me he dado cuenta de que todo, absolutamente todo, es relativo. No es que antes no lo supiera, pero "darse cuenta" como dice mi adorado Jorge Bucay, supone un cambio de óptica importante.
Vivimos en la era de la relatividad. La mayoría de nosotros es incapaz de escoger un partido o grupo político porque cada uno apoya una ideología, unas causas y una manera diferente de gobernar, y aún así en cada uno de ellos, vemos algo que nos gusta y algo que nos repugna, lo que hace que no podamos posicionarnos al 100%.
Hace poco, a causa de unos terribles hechos cometidos por un dueño a su cachorro, hubo un gran movimiento para el endurecimiento del código penal para los maltratadores de animales. La causa me pareció loable y decidí que de alguna manera yo también quería ayudar, y acepté la invitación a un grupo del Facebook en el que se organizaba la manifestación del 25 de marzo. Inevitablemente para mí, surgió la polémica, y me di cuenta de que los extremos no están hechos para mí, y que soy demasiado empática como para olvidarme de la relatividad. La polémica en cuestión venía porque estaban en contra de las páginas web en las que se regalaban o vendían animales, ya que fomentaban una ética negativa, el que una persona pudiese deshacerse de su animal como si tal cosa poniendo un solo anuncio en Internet.
Hace unos meses mi pareja y yo decidimos adoptar una gatita, y ya que nosotros no tenemos coche para desplazarnos a una protectora más lejana y en la protectora de Móstoles lo que más se ofrecían eran perros, yo decidí mirar en estas páginas de Internet. Todas las personas con las que contacté, que regalaban gatitos, me parecieron encantadoras y muy preocupadas por sus gatos, la mayoría incluso pedían la firma de un contrato de adopción y un seguimiento posterior. Nos decidimos por una pareja que regalaba gatitos de 2 meses sin ningún tipo de contrato ni seguimiento, solo pedían que se le vacunase, se le quisiera y se le cuidase. Me gustó esta pareja porque me pareció que tenían verdadera fe en las personas, y aceptamos una gatita preciosa blanca y atigrada a la que llamamos Isis y tiene ya casi 6 meses. Aún recuerdo la carita de la antigua dueña cuando nos la entregó entre maullidos y temblores. No fue un buen trago para ella...y creo que no lo debe ser para nadie que realmente ame a los animales.
En consecuencia, ¿como podía yo estar en contra de páginas como éstas que hacen que muchas personas, igual que yo, hayan podido tener un compañero peludo que nos alegre los días de esta vida a veces tan apática?.
Decidí que "no podía pertenecer a un club que tuviese como miembro a alguien como yo" y abandoné el grupo. Y quiero aclarar que hicieron un fantástico trabajo con la manifestación ya que sus principios y valores, al igual que los míos, son buenos.
Pero yo...no estoy hecha para ideologías extremistas. Yo...me pongo demasiado en el lugar de las personas como para no ser flexible...Yo...no estoy hecha para apoyar una causa de manera total...Yo...veo demasiados matices como para no darme cuenta de la relatividad de cada situación y de cada persona, vivo conforme a mis principios pero estos cambian y mutan constantemente a pesar de seguir siendo los mismos, porque yo cambio.
Porque para mi escuchar una guitarra eléctrica es vigorizante y a otras personas les da dolor de cabeza, porque para mí tener un gatito en mis rodillas me da calor y me relaja y a otras personas les aburre o les hace estornudar hasta la extenuación, porque tomar una decisión como es pensar un poco más en mí misma es una necesidad y para otros es simple egoísmo, porque para mí el ver cada matiz de cada situación y cuestionar cada pensamiento de mi mente es mejorar y para otras personas es estar perturbado mentalmente.
Todo es relativo, ninguno vemos las cosas de la misma manera y al final lo que cuenta es que cada uno de nosotros esté de acuerdo con su manera de vivir y contento con su manera de ser. Y si no es así, es hora de empezar a hacer las cosas diferentes para que todo cambie.
Y es lo que yo pienso hacer, de igual manera que puedo coger algo bueno y algo malo de cada ideología política, voy a quedarme con lo que me gusta, lo bueno, lo que me hace auténtica, y voy a cambiar aquellas cosas que hacen que mis músculos y tendones hayan pagado las consecuencias de una época de nervios, estrés, y locura general.
Voy a ser yo misma, pero de manera increíblemente relativa, que ya era hora...

Y ahora os dejo con un video de la banda sonora da la película Mulan, que como todas las películas de Disney, encierra una importante moraleja: debemos tener valor para ir más alla de las apariencias, de los límites, y poner todas las ganas para ser mejores...


13 de febrero de 2011

La vida es un viaje

Curiosos los cambios de la vida...es como una gran montaña rusa en la que hay subidas, loopings, bajadas, y así infinitamente. A pesar de que pienses que tienes los pies en la tierra, tu cabeza puede estar en sitios muy diferentes y no darte cuenta de el transcurso de los acontecimientos. Y sin embargo en otros momentos pareces anclado al mundo, y la fuerza de la gravedad te aplasta hacia el suelo mientras poco a poco pierdes la visión de tus sueños. Nunca sabemos a donde nos puede llevar la vida, que es lo que será de nosotros en el futuro. Entonces te das cuenta de algo muy sencillo, una de esas afirmaciones que jamás habías aceptado con anterioridad vuelve a tu cabeza y tu vida ha cambiado tanto que estas seguro de que NADA ES PARA SIEMPRE.
Bueno, a mi en mi mundo idílico me gustaba pensar que había cosas que eran para siempre...pero no lo son por una razón muy simple: incluso esas cosas que conseguimos conservar en el tiempo cambian para nosotros de significado e importancia, incluso las personas que llevan con nosotros toda una vida, esas que retenemos por el miedo a que no estén a nuestro lado, tampoco son para siempre, y es más, incluso aunque sigan a nuestro lado esas personas cambiarán y quien sabe si la vida podría alejarlas de nosotros...
Puede parecer un pensamiento un tanto pesimista, pero pesimista no es lo mismo que negativo. Porque sabiendo que en la vida todo puede cambiar, que las personas vienen, van, aprendemos a valorar todas esas cosas y personas que realmente nos llenan como realmente se merecen, y es que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.Si sabemos que la vida es una eterna montaña rusa podemos aprender a disfrutar un poco más en vez de sufrir tanto. Al fin y al cabo, la vida no es más que un viaje de ida...nunca volveremos, ¿porque no disfrutar del viaje? ¿Porque no ser tu mismo, hacer locuras, vivir al máximo y pensar que todo lo que tenemos NO ES PARA SIEMPRE para poder aprovechar cada minuto haciendo eso que te gusta, o cada segundo con las personas que queremos, o cada día como si fuera el último?
Cuando llegue el final de mi montaña rusa quiero poder decir con una sonrisa...¡Ufff que buen viaje!!!