19 de febrero de 2012

El Homo "Sapiens"

Hoy escribiré de las miserias del ser humano y de sus virtudes, del poder de la naturaleza y su venganza, de todo lo ancestral que aún vive en nosotros...
El ser humano es muy poquita cosa, empezamos siendo simples organismos unicelulares microscópicos, y fuimos animales que vivían en la naturaleza y se nutrían de ella para sobrevivir. Poco a poco, esos primeros especímenes con más de mono que de persona como era el Australophitecus, fueron evolucionando y aprendiendo de su ambiente y se fueron volviendo más sedentarios cuando descubrieron la agricultura, aprendieron sobre las piedras, los metales, el fuego, la artesanía, la elaboración de armas para cazar y defenderse y sobre como tratar las pieles de animales para protegerse del frío. Ese es el que hoy conocemos como Homo Sapiens. 
Homo Sapiens significa "hombre que sabe" o "hombre que piensa", por eso me parece que el ser humano parece estar involucionando y cada vez sabe menos y piensa peor. Ese Homo Sapiens de hace millones de años, esos antiquísimos antepasados nuestros, estaban en contacto con la naturaleza, cuando no existían los televisores, y eso hizo que existiese el lenguaje, que conforme a la evolucion del cerebro y los huesos y músculos maxilo-faciales, también fue haciéndose más y más complejo hasta tener unas características variables dependiendo de tu lugar de nacimiento. ¿Pero que es lo que hacemos ahora con el lenguaje, ese maravilloso don que la naturaleza nos dió? Lo usamos para difamar, para insultar, para juzgar, para criticar...no sabemos lo que tenemos...
La evolución del ser humano no ha ayudado precisamente a nuestro planeta, porque los humanos a través de la historia la han cambiado a su antojo, ha sido victima de guerras e incendios, y el ser humano, en vez de vivir en su estado "natural" cada vez se aleja más de su hogar natal como especie. Si echamos la vista atrás no tenemos ni idea de hasta donde llegará nuestro árbol genealógico, entre nuestros antepasados es posible que podamos encontrar personas de muy diversa parte del mundo que se movieron según sus necesidades, podemos encontrar mestizajes con árabes, judíos y romanos, podemos encontrarnos con personas que quizás fueron influyentes y otras que no lo fueron tanto...
Entonces, ¿a que tanto racismo, tantos prejuicios, tantas injusticias, tantas guerras "santas"? Tenemos grabado en nuestro código genético parte de lo que nuestros antepasados fueron, y si no...quién no ha visto narices tipicamente "judías", ojos almendrados y piel tostada como las de los árabes, piel blanca como la de los noruegos, ojos rasgados como los asiáticos, el pelo rizado de los africanos o las piernas largas de los jamaicanos...somos una mezcla de razas, lugares, acontecimientos, todo lo que vivieron nuestros antepasados está en nosotros. Si nos diésemos cuenta de que todos somos "de muchos colores y formas" no perderíamos el tiempo en despreciarnos los unos a los otros y nos uniríamos para salvar este planeta que sufre, que llora, porque quienes una vez fueron sus aliados, han perdido sus raíces. Y si nos diésemos cuenta de que nuestra esencia se nutre de la naturaleza que siempre fue nuestra aliada dejaríamos de quitarle su hogar a los animales, dejaríamos de maltratarlos, y conviviríamos con ellos como hermanos que somos en este bello planeta.
Pero aún podemos unirnos, podemos luchar por nuestro mundo, aún está e nuestra mano, solo si permanecemos juntos. AÚN NO ES DEMASIADO TARDE.

Os dejo esta canción de Nickelback subtitulada al español que nos habla de estar juntos y no apartar la vista...porque el mal que le hacemos a los demás, que le hacemos a los animales y al planeta Tierra también lo sufrimos nosotros...El vídeo es simplemente genial. Espero que os guste. ;)

19 de diciembre de 2011

La razón de las heridas

Demasiada gente sufre...demasiada para mi gusto. Todos tenemos nuestros problemas y nadie, creo que nadie, tiene una vida completa, porque parece que siempre nos falta algo...A quien no le falta trabajo, le falta un sentido en la vida, y a quien no, le falta alguien a quien amar o en quien confiar. Muchas veces en este blog he dicho que lo importante es valorar lo que tenemos, pero en algunas circunstancias de la vida parece ser una misión imposible.
Pero que nadie se equivoque, aquí nadie se rinde.
Porque todas nuestras heridas tienen una razón, nuestras heridas nos han hecho lo que somos. Algunos con más miedo, otros llenos de dudas o de resentimiento, ´pero tal como somos.
Miles de cosas hay en esta vida que no podemos evitar ni controlar, especialmente cuando somos niños o cuando simplemente no están en nuestra mano. No es nueva esa frase que dice..." no podemos evitar lo que nos pasa, pero podemos elegir que hacer con lo que nos pasa". Y si tan oida tenemos esa frase...¿qué es lo que nos hace "quedarnos atras"? El miedo a volver a ser heridos...Y por ese miedo no damos tanto de nosotros como nos gustaría.
Y eso suele ser porque las heridas aún no se han curado... y cada herida tiene su tiempo de cicatrización. Las hay grandes, pequeñas, más o menos profundas, pero seguimos vivos, ninguna de esas heridas es incurable, porque para algo existe eso llamado tiempo.
Sin embargo... ¿estamos haciendo lo suficiente por nuestras heridas para que se curen sólo dándolas tiempo? Puede que sí, en algunas heridas, pero en otras...el tiempo de curación puede ser eterno y hay heridas que parecen reabrirse con cada nuevo movimiento. Podemos hacer más por ellas, podemos ayudarlas a sanar con múltiples herramientas de las que siempre disponemos pero nunca utilizamos: la convicción, la confianza, el buen humor, los placeres de la vida diaria, una sonrisa en el rostro, una buena conversacion, un baño relajante, una sesión de yoga o de aerobic, las personas que nos quieren y además TÚ.
Si, TU, no me mires así... Lo que quiero decir es que es maravilloso tener personas que te quieren, te apoyan , te ayudan...pero... ¿Y TU?¿ Tu tambien te quieres, te apoyas, te ayudas, te consientes, te mimas, te quieres? Si no lo haces, tus heridas es muy probable que sean crónicas, o que se vayan cronificando y se pasen la vida supurando y doliendo...¿De verdad deseas eso?
Solo parate un momento y echale un vistazo a tus cicatrices, esas heridas que ya curaron, esos golpes que ya pasaron, esos malos ratos que le robaron felicidad a tu vida...ESO ES LO QUE ERES.
Si estamos aqui con nuestras cicatrices es porque nuestras heridas, algún dia, también van a cicatrizar...y si no valoramos nuestras cicatrices, todo el dolor no habrá valido para nada, y no queremos eso...no queremos sufrir para nada...si sufrimos es para aprender de lo sufrido. Las cicatrices están ahí porque nos recuerdan todas aquellas batallas que le hemos ganado a la vida, porque nos recuerdan lo que hemos superado, las montañas que hemos escalado, los sitios a los que hemos llegado. Están ahi para decirnos...que si hemos conseguido sobrevivir, es porque ninguna herida podrá con nosotros.
Solo TU puedes conseguir que se curen tus heridas, que algun día, sean cicatrices. Tus cicatrices son tu coraje, solo cuando entiendas esto...tus heridas...tendrán una razón...y esa razón no es otra, que ser el mejor en tu piel...Porque todas las cicatrices, fueron heridas alguna vez.

9 de noviembre de 2011

El destino está cerca.

En este mundo loco que nos hace ir cada vez más rápido para alcanzar nuestros logros, a veces solemos perdernos. Cuando vas por la autopista de la vida a 200 km. por hora es muy fácil saltarse la salida correcta, pero por suerte existen los cambios de sentido, y la carretera es larga y esta llena de salidas que quizás, si reduces la velocidad, seas capaz de ver...
Y equivocarse, aunque nos hace sentir mal, a veces es bueno para aprender y darte cuenta de que cada vez eres más fuerte, y que no hace falta correr tanto porque lo importante no es llegar, es simplemente ir. Solo así quizás tengamos una nueva oportunidad. 
A veces caminas tan deprisa que no eres capaz de ver los charcos y te encuentras que luego, es más difícil de lo que parecía sacar el pie...Y cuando te quedas atrapado en un charco no ves las cosas con claridad, solo y únicamente ves barro, agua, suciedad, y solo te quedas ahí porque crees que no vas a poder salir. Y sin embargo, el ser humano no deja de intentarlo...a veces las personas consiguen sacar el pie del charco y seguir caminando...si, es posible que tu pie se resienta al volver a caminar después de tanto tiempo atrapado, y el barro tarda tiempo en secarse, pero ahora tus ojos estarán más centrados en lo que tienen delante, y si eres plenamente consciente posiblemente nunca vuelvas a caer en el charco...aunque no por eso significa que no encontremos algunas piedras, y tendremos que aprender a pisar sobre ellas sin quedarnos otra vez, allí parados y  con el pie dolorido.
Ahora ya no somos las mismas personas que un día, nos quedamos atrapadas en el dolor y la angustia, porque aunque nuestra esencia sigue viva, hemos estado aprendiendo a vivir...y es cierto, no es bueno correr y seguiremos andando con tranquilidad o conduciendo despacio para ver con claridad lo que tenemos delante...porque aún queda camino por recorrer. Nuestro destino nos esperará allá donde esté, porque solo cuando estemos preparados, lo encontraremos. Y para eso hace falta seguir en la ruta...siempre pensando que quizás...nuestro destino está mucho más cerca de lo que creemos.




5 de septiembre de 2011

Romeo y Julieta

Muchas mujeres, muchos hombres, y también muchos animales, murieron por amor.
El ejemplo más dramático y magnífico que nos viene de la literatura y del cine, es el del amor imposible entre Romeo y Julieta, separados por el destino y abocados a tomar aquellas decisiones que su corazón les sugería tomar. Yo creo que ese es el verdadero amor, aunque hoy en día me temo que hay muchos matices trágicos venidos de la violencia conyugal que hacen a todos replantearnos donde están los límites.
Por supuesto nada que ver con Romeo y Julieta, el que mujeres y hombres hayan muerto "por amor" o "por culpa del amor" a manos de sus parejas, o que sufren día a día con la excusa de que algun día cambiará, no tiene nada que ver con dar la vida por amor.
Estas personas que por cualquiera que sean sus razones hacer imposible la vida a su pareja, no es que no les amen, es solo que su amor es enfermizo: "antes muerta que verte con otro". El verdadero amor consiste en querer tanto a una persona como para morir por ella, en querer que por encima de todo sea feliz, aunque en ello vaya incluido perder a esa persona para siempre y dejarla marchar.
¿Conocemos realmente ese tipo de amor? Ese amor del que nos hablan las escrituras, ya conoceis esos pequeños versículos que suelen repetirse en cada boda por el rito católico, y que yo cada vez que las escucho se me salen unas lagrimitas que...

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
1 Corintios 13:4-7


De acuerdo, he de reconocer que soy una romántica incurable...
Veamos este pasaje más en detalle:

El amor: 
- Es paciente: sabe esperar, lo que tenga que esperar. Quien realmente ama a alguien sabe que cada persona necesita su tiempo, que debe respetar lo que su "media naranja" quiera en cada momento.
- Es bondadoso: está movido por el bien, se compone de buenos sentimientos y solo deseas ser bueno con la persona que amas.
- No es envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso: Quien ama debe valorar lo que tiene y no envidiar a quien se ama, ni presumir, ser humilde, y saber perdonar y reconocer cuando se ha equivocado.
- No se comporta con rudeza: Debe haber caricias, besos, abrazos, cercanía, comprensión, nunca violencia.
- No es egoista: es desinteresado, cuando haces algo por quien amas nunca debes estar esperando algo a cambio. No deberíamos dar para recibir, deberíamos dar por el placer de ver una sonrisa en el rostro de quien amamos.
- No se enoja facilmente: eso, si, cuando se enfada, se enfada y mucho...XD
- No guarda rencor: perdona, olvida y sigue adelante.
- No se deleita en la maldad sino que se regocija en la verdad: Busca la sabiduría y tiene conciencia, cuando ha hecho algo "malo" sabe pedir perdón, sabe que con las palabras se alcanza la sabiduría.
- Todo lo disculpa: es comprensivo y sabe ponerse en el lugar del otro.
- Todo lo cree: su fe es infinita, y la fe puede mover montañas.
- Todo lo espera: Espera a que te arregles antes de salir, a que venga la publicidad de la película, o a que saques la basura, nunca mete prisa.
- Todo lo soporta: en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad...


Y HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE


Como fue el caso de Romeo y Julieta, ella fue la única que consiguió separarlos...
Ese es el buen amor, el amor que pervive en esos abuelitos que vemos pasear juntos por el parque, que llevan toda la vida juntos y que siguen mirándose con ternura, el amor que hace a un perro a esperar a su amo muerto a las puertas del hospital o en la puerta de una estación, el amor que se muestra en la sonrisa de una madre porque sabe que amará a su hijo el resto de su vida.
Y aunque a veces no cumpla todos los requisitos antes mencionados, merece la pena intentar que poco a poco los vaya cumpliendo. 
Cuando amas a alguien de verdad, sabes que morirías por él o incluso le dejarías morir si te lo pidiera, sabes que irías al fin del mundo por él y lo dejarías todo, que aunque haya problemas es la persona más importante de tu vida porque cuando la miras, te imaginas con ella, en la terraza, con muchos muchos años, meciéndoos en la brisa de la noche veraniega, quizás uno de los dos no reconozca a la persona que tiene al lado...pero las manos siguen entrelazadas, y lo seguirán...

HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE


De aquí ha venido mi inspiración, solo apta para románticos incurables que crean en el amor, en el verdadero amor.



24 de agosto de 2011

El desaprendizaje

Ya pasó lo peor, y para ser las 3 de la madrugada me encuentro extrañamente lúcida y mis pensamientos de estos últimos días parecen surgir a borbotones...
¿Debería hacerlos callar? Incluso si son pensamientos positivos, ¿debería dejar la mente en blanco? No lo tengo muy claro.
Estos últimos días, me he dado cuenta de que he vuelto a ser yo, y me esta costando mucho trabajo no definirme porque siempre lo he hecho. Ahora me doy cuenta de que ese no es el camino correcto, y que en realidad no es que haya vuelto a ser yo, sino que ahora soy la yo de antes y la de ahora a la vez. Todos estamos en continuo cambio, y la vida tiene una manera muy irónica de hacérnoslo saber: hacernos pasar por situaciones desagradables, hacernos sufrir dolor y sufrimiento...todo para transformarnos en aquello que subconscientemente queremos ser.
Pues una vez más mil gracias, porque ahora soy otra persona diferente sobre todo mucho más libre de cargas...
Nos empeeñamos en cargar con cosas que en realidad no necesitamos...Y con esto no estoy diciendo que vaya a irme a vivir al campo a cuidar vacas, plantar un huerto y huir del mundanal ruido...eso sería un extremismo poco propio de mí en este momento.
Solo digo que cargamos con emociones y hábitos que surgen de nuestro pasado y que en nada nos benefician, emociones que vienen de recuerdos dolorosos, de heridas sin cerrar, del dolor que en algun momento de nuestra vida nos ha sido inflingido.
Creemos que las herramientas que nos han sido útiles hasta ahora nos servirán para siempre, pero hasta los artesanos necesitan reparar sus herramientas de vez en cuando para hacer mejores creaciones.
Desde que somos niños, ya sea por nuestro carácter (dicese de la parte heredada de nuestra personalidad), por los diferentes ambientes en que nos movemos, la manera en que nos han educado y las personas con las que vamos interaccionando, tendemos a aprender distintos patrones de comportamiento y a repetirlos hasta la saciedad.
Los patrones de comportamiento son las diferentes herramientas de las que disponemos para enfrentarnos a las situaciones que se nos presentan, y que tienden a repetirse en el tiempo y a formar parte de nuestra manera habitual de interaccionar con el mundo que nos rodea.
Por ejemplo, un niño que ha sido objeto de burlas por su manera de ser puede afrontarlas de algunas maneras: evitando el conflicto huyendo, encarándose ante sus agresores psicológicos o bien guardando esa agresividad contenida para personas más cercanas.
De esta manera, el niño aprende un patrón de comportamiento que de poco le servirá en su vida adulta cuando tenga que hacerse cargo de si mismo. Es decir, si ha aprendido a huir, cada vez que alguien le ataque huirá, y se pasará toda la vida huyendo de los conflictos en vez de aprender a manejarlos de manera pacífica y resolutiva. Si ha aprendido a encararse, jamás sabrá aceptar una crítica en vez de asumir que no es el único que tiene voz y voto. Si ha aprendido a a guardarse la agresividad se convertirá en un acosador psicológico para con sus allegados en vez de hablar con ellos de sus problemas de manera sincera y tranquila.
Y esto puede funcionar de igual manera con la educación que nos dan nuestros padres, de los cuales aprendemos la mayor parte de nuestros patrones de comportamiento. Por ejemplo, si nuestros padres nos han enseñado que debemos ser buenos con todo el mundo y poner la otra mejilla, cuando lleguemos a la edad adulta nos convertiremos en "felpudos" donde quien quiera podrá pisar, en vez de ser buenas personas y al mismo tiempo respetarnos a nosotros mismos lo suficiente para no dejarnos "pisar".
Suena bastante determinista, pero no lo es en absoluto, porque tenemos el poder de cambiarnos a nosotros mismos y nuestros esquemas de comportamiento ya inútiles por otros nuevos y adaptados a nuestra situación actual. Y puesto que la vida cambia los patrones de comportamiento siempre deberían estar adaptados a lo que nos toca vivir, y no a lo que nos ha tocado vivir hasta ahora.
Y no es que nuestros padres nos hayan educado mal, no es que estuviese mal que ese niño huyese en vez de enfrentarse, pero esas herramientas ya no nos sirven, hay que buscar otras nuevas, y ahora que somos adultos podemos hacerlo, porque es ahora cuando tenemos las riendas de nuestra propia vida.
Y es que para aprender algo, hay que desaprender otras cosas primero. Si queremos aprender a ser más comunicativos, debemos desaprender el hábito de hablar a gritos, si queremos aprender a que nos respeten, debemos desaprender nuestra dependencia de los demás para sentirnos bien y empezar por sentir tanto respeto por nosotros mismos como el que deseamos obtener de los demás. Si queremos aprender a estar más relajados y a fluir, tenemos que desaprender esa absurda manía de vivir más en el futuro que en el presente y no estar siempre previendo lo que va a pasar. Si queremos aprender a ser felices, debemos desaprender eso que muchos padres nos metieron en la cabeza: "La vida no es un camino de rosas", cambiándolo por "La vida es un camino de rosas con espinas".
Cambiemos el "yo soy así" por "yo puedo ser mejor", el "que mala suerte tengo" por " la proxima vez saldrá mejor", el "nada me sale bien" por "volveré a intentarlo", el "mi vida es una mierda" por " mi vida puede ser mejor".
Suena estúpido pero no es facil...porque si no tomamos conciencia de esos pensamientos negativos, de esos patrones de comportamiento erróneos, de esas malas costumbres, es imposible poder cambiarlas. Hay que tener los ojos y oídos del alma bien abiertos para reconocer esos pensamientos, patrones y costumbres cuando aparezcan y en ese preciso momento, cambiarlos por otros mas positivos y adaptados.
Esta es mi lucha...y debería ser la de todo el mundo porque si queremos que nuestro transito por la vida sea agradable la responsabilidad es nuestra...podemos elegir que hacer con lo que nos pasa. Yo he elegido cambiar, aprender, ser mejor...
¿Y tu?



4 de agosto de 2011

La libertad "relativa" de expresión.

Hola de nuevo!!
Ultimamente he estado pensando en todo lo que me ha llevado hasta donde estoy. Me he pasado mucho tiempo intentando averiguar que es aquello que ha acabado por hacerme caer y tener que levantarme dolorida para pasar un tiempo "convaleciente"... Son inútiles las preguntas, pero sin embargo si he podido esgrimir algunas posibilidades que quizás sean la clave del porqué de una nueva recaida.
Mirando al pasado, mi infancia, mi adolescencia, lo que veo es que crecí con una imagen pobre de mi misma, una autoestima baja y un miedo irracional al mundo que me rodeaba. Y cuando pasaron los años y con mucha ayuda conseguí salir al mundo exterior con valentía empecé a cogerle el gusto a eso de relacionarse, pero a tiempo de hoy he de decir que la buena comunicación sigue siendo en muchos sentidos un misterio para mi.
De ser extremadamente timida y cerrada, pasé a ser en unos cuantos años una persona "demasiado" extrovertida y abierta. Y mucha gente no está acostumbrada, ni le importan los problemas e inquietudes de los demás. La mayoría de las personas con las que compartimos nuestro tiempo se guardan su vida privada para si mismos, y creo que hacen muy bien. Y el hecho de que en mi mente quepan mil y una cosas, de que yo no me asuste por nada y pueda escuchar lo mas intimo de una persona sin pestañear no implica que nadie vaya a hacer lo mismo por mí, y esperar lo contrario es una eterna frustración por ver que no encajas ni siquiera siendo una persona sociable.
He pasado de un extremo a otro...me he alejado del centro durante demasiado tiempo.
Hoy he escuchado a una persona, tan sensible o más que yo, decir: ¿es que acaso no puedo expresarme? Con esa mala costumbre de dar consejos sin que me los pidan me ha podido la empatía y le he dicho: "Claro que si, pero no con todo el mundo"
Y entonces se me ha encendido la bombilla...¡¡Eureka!! Afortunadamente todos tenemos personas en nuestras vidas que están más que dispuestas a escuchar lo que nos pasa por la cabeza, ¿porque gastamos energia en intentar encontrar apoyo en cualquier persona cuando siempre hay alguien que está encantado de dárnoslo? ¿porque esperamos de los demás lo mismo que estamos nosotros dispuestos a dar? Porque en el fondo, y en realidad, somos nosotros quienes estamos desesperados por recibirlo y sentirnos queridos y aceptados.
Ahora que me encuentro mejor, que parezco haber recuperado buena parte de mi intuición, mi empatía, y mi tranquilidad, ha vuelto pasar lo que ya me ha pasado en unas 3 ocasiones, darte cuenta en un momento preciso de que es aquello que debes cambiar para ser de nuevo feliz.
Y todo el mundo piensa que la felicidad son solo pequeños momentos....pero para mi ser feliz es una forma de vida. Y lo se porque puedo enteramente decir que he sido feliz, he disfrutado de la vida y me he sentido afortunada de ser como soy. Y si se que es posible...¿quien me esta frenando? Unicamente yo, unicamente el miedo.
La conclusión es que solo un grupo reducido de personas debería ser el elegido para confiarles nuestro interior, pero para terminar he de decir que voy de kamikaze por la vida y he desoido algunos consejos que me decían que no contase nada de mi vida privada en el blog, pero este es uno de mis medios de expresión, y es completamente libre ya que cada cual elige donde hacer click. No me avergüenzo de mi vida y por eso la cuento...yo elijo escribir...tu eliges si quieres leer.
Lo que se seguro es que no voy a esconder una parte de mí por miedo a lo que piensen, a lo que hablen o digan...No busco aceptación escribiendo este blog...solo poder compartir lo que soy.



7 de julio de 2011

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad

Como si de un juicio se tratase, este es mi juramento, solo verdades saldrán de mi mente y acabarán en este blog en esta larga noche, como lo son todas últimamente. Y es que en estos ultimos meses me he sentido juzgada e incluso condenada, y esta, señores y señoras, es mi defensa.
En mi última entrada, la cual pocos leyeron igual que pocos leerán la que estoy escribiendo, hablaba de la relatividad, diciendo que iba a ser completamente relativa, pero yo misma.
Hasta aquí llegaron los engaños, ya que si bien no he sido capaz de enfrentar la realidad ahora la veo cruelmente transparente, y lo que veo, no me gusta. Porque lo que veo es un abanico enorme de bajezas del ser humano, falta de empatía, de humanidad y una gran facilidad para emitir juicios a la ligera.
Estoy aqui para describir lo que es una depresión, porque la madre de todas esas bajezas, no es otra que la ignorancia. Y es que la verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia. Y como el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, que lo haga...yo no lo haré. Porque el autoengaño ha formado parte de mi kit de supervivencia durante muchos meses. Yo me negué a reconocer mis problemas, y eso solo me trajo más problemas. Y es muy duro ver que algunas personas tratan de disfrazar esos problemas con diversos juicios de valor, cuando en tu mente estás luchando para aceptar algo que te traiciona por las noches en tus sueños.
No estoy pidiendo ninguna compasión, este es un blog para personas que luchan, no para quienes se rinden, y el error de mucha gente consiste en creer que pedir ayuda es rendirse....no amigos, pedir ayuda es solo el principio de la lucha.
Le pediría a cualquiera que se atreva a juzgarme que viviese mi vida desde que nací, con la sensibilidad que es don y a la vez maldición, con el rechazo continuo de tus iguales cuando la personalidad está formándose, con la muerte de un padre que era la única persona en el mundo que podía valorar mi sensibilidad, con el acoso escolar en la adolescencia, las crisis de ansiedad, el llanto, la soledad, el vacío, la fobia social, una depresion cada 6 años y la constante lucha para salir a la superficie y ser una persona de valor para algo llamado "sociedad". Si quieres juzgarme, vive mi vida, métete en mi cabeza, piensa como yo lo hago y entonces podrás hablar de mi a mis espaldas, entonces podrás saber como me siento.
Algunos de los juicios de valor que suelen hacer las personas cuando alguien tiene depresion son:
- Es una vaga, no quiere trabajar.
- No piensa en los demás.
- En realidad está perfectamente porque no parece estar deprimida.
- Es más lista de lo que parece.
No pienso relataros los sintomas de la depresión porque es mi vida y nadie tiene derecho a meterse en ella, de modo que si queriais una larga lista de razones para excusarme por mi comportamiento, aquí no la encontrareis.
Y como no quiero ser destructiva sino constructiva, os contaré los consejos que suelen dar los psicólogos y médicos de familia a los pacientes que tenemos esta enfermedad, que quien no la ha sufrido, no la puede comprender.
Suelen recomendarte que salgas a la calle, que te relaciones, que hagas vida social con tus amigos, que hagas cosas que te gusten y te mantengan lejos de los pensamientos negativos.
Por eso quien no convive conmigo, quien no esta conmigo para ver mis altibajos, mis ataques de llanto, mi tristeza, mis pocas ganas de hacer nada, mi mal humor, mi angustia, puede llegar a creer que no estoy deprimida.
Y la razón única de estas apariencias, es que no me he rendido. Esta es la tercera depresión que tengo en mi vida, con lo cual hay una recurrencia de la enfermedad cada 5-6 años y una alta posibilidad de que vuelva a repetirse una vez curada.
Y todavia tengo que escuchar como algunas personas siguen considerándome debil por ser demasiado sensible....Siento tener que disentir, si tan débil soy...¿como estoy aquí aun? ¿como no he acabado con mi vida en tantas oportunidades que he tenido? ¿porque he sido capaz de reconstruir mi vida después de cada derrumbamiento emocional? Si no fuese fuerte, no lo habría conseguido. Si luchar no fuese mi modo de vida, no lo habría conseguido. Si me resignase a mi destino, no lo habría conseguido.
Así que cada vez que me veas sonreír, reírme, jugar, dar largos paseos, relacionarme de manera normal, piensa que solo estoy haciendo esfuerzos por curarme, piensa que le estoy llevando la contraria a los pensamientos monstruosos de mi mente y estoy apostando por la vida, pero eso no significa que este no esté siendo uno de los momentos más duros de toda mi vida.
Y es que las apariencias engañan, y eso es lo único que yo tengo por cierto.
Aqui finaliza el alegato de mi defensa, si alguno de los aqui presentes se atreve a condenarme, solo espero que en el futuro haya más empatía y comprensión en el mundo, que será el mundo de nuestros hijos.