19 de abril de 2012

Curiosa palabra la felicidad...

Felicidad, palabra de cuatro sílabas que rima con...tranquilidad. Como diría Alicia en su pais de maravillas...Curioso, curiosísimo.
¿Que nos hace estar felices y tranquilos? ¿Una cuenta corriente? ¿Ahorros? ¿Un coche? Siempre se escucha a gente decir cosas como yo seré feliz cuando tenga un descapotable, o una casa en la otra punta del mundo, o seré feliz cuando tenga trabajo, o cuando me asciendan, o cuando me case, tenga hijos, cuando mi hija se gradue, o cuando tal o cual persona sea feliz, y entonces yo seré feliz...
Uf...Es como para volverse locos. No es malo tener sueños pero diseñar la vida y basar la felicidad en lo que vas a conseguir, sinceramente...es un círculo vicioso. Porque cada vez queremos más, acumular miles de cosas sin sentido que guardamos como tesoros, Vestidos que solo nos ponemos en ocasiones especiales, cosas que solo comemos en ocasiones especiales...y creemos que lo que hace especiales a esas ocasiones es que se mantienen inalterables, son tradiciones, y siempre pensamos que viviremos lo suficiente para llegar a nuestra próxima cena familiar. ¿En serio?
Yo no estoy tan segura. Hace algun tiempo lei un cuento de Jorge Bucay llamado El Buscador, que habla por si mismo. El caso es que nos habla de un cementerio, de alguien que anda buscando algo y llega allí, de unas tumbas de niños, "Vivió 8 años y 3 meses". Eso es lo que ponía...Alguien que pasaba por allí le explica la verdad, no son tumbas de niños...La tradición de ese pueblo, es que a partir de los 15 años se les regalaba una libreta, en la que apuntaban cada momento que vivían intensamente, que eran felices, y así iban sumando hasta que cuando morían, ese tiempo calculado se grababa como su epitafio. 
Y bien...¿Cuanto tiempo llevas "anotado en tu libreta"? ¿Lo habías pensado alguna vez? Muchos dicen que la felicidad es solo una suma de pequeños momentos en los que uno se siente realmente vivo...¿Pequeños momentos? Esto también lo dudo.
O al menos no se lo deseo a nadie...
La felicidad, que rima con tranquilidad, debería ser un estilo de vida, no solo una colección de fotografías en nuestra mente que se hacen difusas con el tiempo. No debería ser algo tan solo poco perdurable, tan poco trascendente...
Una profesora de filosofía que tuve, la monjita más pequeña de todo el colegio, la directora, que fue la que me hizo sentir mi primer interés en la psicología y la filosofía, dijo una frase que se me quedo marcada "Si el hombre cree en la libertad es porque existe" Puede sonar un poco teológico si cambiamos libertad por Dios. Pero si la cambiamos por...¿felicidad? ¿tranquilidad? 
Me he planteado esta frase varias veces durante estos años, me hizo pensar...y tener curiosidad por saber más. Ella decía que la naturaleza humana, lo natural en nosotros, es ser libres, porque es lo que somos en nuestro interior. Y aqui si creo que tenía razón. Podemos elegir. Si, está claro que hay gobernantes que quieren que nos apretemos el cinturón, nos hacen promesas que luego no cumplen, tenemos jefes que nos dan órdenes, parece que nuestras decisiones no son nunca realmente nuestras...¿Pero que decisiones son esas? Decisiones sobre el dinero que ganamos, sobre como hacer nuestro trabajo, sobre como llevar nuestra vida en función de sus parámetros, pero no los nuestros.
Y le estamos poniendo precio y dueño a la felicidad, que rima con tranquilidad. Si, todos queremos vivir tranquilos, tener un trabajo que nos guste, un sueldo digno, un príncipe azul, la princesa prometida, y el caballo blanco de Santiago...Y creemos que así seremos...finalmente...felices.
La crisis económica y financiera que atravesamos debería enseñarnos a aprender, aunque si como dicen esto es cíclico, esta claro que nos encanta tropezar dos y 1000 veces en la misma piedra, pero yo...estoy harta de pedradas. Nos hemos metido en esto por gastar lo que no tenemos, por que siempre queremos más...Todo se puede financiar hoy en día, regalan tarjetas de crédito en los anuncios, en el banco, en un cartel en la parada del autobús...Y hace años, cuando todo nos explotó en la cara, las hipotecas estaban casi regaladas ¿Todo para que?
Todo para que no tomemos nuestras propias decisiones, para que seamos borregos que se encaprichan de todo lo que ven en la tele, para que la ropa no te quepa en el armario,que tengas un par de zapatos para cada día del año, que tengas todo lo que quieras y así, seas feliz... 
Triste...y mucho. Le ponemos precio a la tranquilidad, a la felicidad....¿Porque a fin de cuentas la felicidad es vivir tranquilo no?¿Y si uno no vive tranquilo no es feliz? Pues no me da la gana...
Yo no vivo tranquila, estoy en paro y jodida como todos los españoles y muchos paises del mundo...Cada dos por tres suceden imprevistos, el dinero vuela, el trabajo no viene, muchas cosas parecen cambiar, todo dado la vuelta, o a lo mejor es que yo estoy cabeza abajo...En fin, todo un desastre...¡Pooooobrecita de mi!!
Pero soy feliz. Y eso no es una maniobra de auto-engaño de mi subconsciente o mi ego...No es una vía de escape, ni una manera de demostrar algo. Es...mi estilo de vida.
Si has llegado hasta aquí y no decides dejar de leer, gracias. Creo que he escuchado a alguien por ahí decir...¡¡paparruchas!!
Mi felicidad, mi tranquilidad, amigos, la controlo yo, yo decido, nadie tiene derecho a meterse en eso, ni los poderosos, ni nadie. El otro día pensé...Vaya, la gente piensa que pongo todo lo que pienso en el Facebook y que necesito atraer la atención de los demás...Pero lo que no saben es que esos son un porcentaje nimio de todos mis pensamientos. Que son solo una ventanita a mi alma...Y nada más. 
No quiero que mi felicidad suponga del dinero que gano, de las conductas de otros, de las circunstancias. Quiero que sea algo solo mío, tan mío que me de el valor de compartirlo si así lo deseo, tan mío que incluso las peores circunstancias imaginables hagan que permanezca, tan mío que yo decida como quiero que sea, y no como la sociedad, los gobiernos, monarquias quieran. Me niego en rotundo...
La vida me esta apretando económicamente y es ahora cuando me doy cuenta, si uno basa su felicidad en el dinero, en algo que quiere conseguir, se obsesiona con lo que no tiene y lo feliz que sera cuando pase esto o aquello...no apunta nada en su libreta. Y esa libreta vacía, ese tiempo no vivido, será el epitafio mas ausente y triste de todas las tumbas del cementerio...O quizas el epitafio sería "Su vida vacía para la eternidad"
Porque eso a lo que llevamos dándole vueltas ya no se ni cuanto tiempo, la felicidad, no es otra cosa que, como dice Jorge Bucay, "Tener la certeza de estar en el camino correcto" ¿Alguien dijo paparruchas? Claro, entiendo, que no estas donde quieres estar ni como quieres estar, las cosas no ocurren cuando quieres que ocurran, crees que no estas en el camino correcto. Entonces, estás comprobando la frase de mi profesora de filosofía, como tu crees que no estas en el camino que quieres, no estas en el camino correcto, y lo crees a pies juntillas. Primero, dile a tu ego que se calle, que hace mucho ruido y pocas nueces. Después, dale la vuelta a tu afirmación, si crees que estas en el camino correcto estarás en el camino correcto. Y el camino correcto no es el que tu quieres, es simplemente el que estas siguiendo...Pero no lo ves. Porque tu felicidad depende de tus circunstancias. Porque ya lo dijo John Lennon, la vida es lo que te pasa cuando estás ocupado haciendo otras cosas. Cuando haces planes, cuando dices...sere feliz cuando...y mientras tu libreta vacía...
"Un coche te da independencia", no lo necesito, ya soy independiente...
"El dinero da la felicidad", pero el precio a pagar es demasiado alto...
"Quiero un chalet con piscina" , prefiero un piso con terraza.
"Quiero que las cosas me salgan bien", yo solo quiero poder tener la oportunidad de seguir viviendo.
Una lista interminable de quieros y necesitos...Me he dado cuenta de que si la vida me lo quiere quitar todo, puede hacerlo, pero siempre me tendré a mi misma, y eso, es lo único que yo necesito. Soy feliz por ser quien soy, estar donde estoy, hacer lo que hago...¿podria mejorar la situación? por supuesto que si...pero no quiero que mi felicidad dependa del tiempo futuro ni quiero dejar para mas tarde mi libreta. Ser feliz no es tenerlo todo, es no tener nada y sentirte completo.
Y para los pocos valientes que habeis llegado hasta aqui, este es vuestro premio, un poema de Rudyard Kippling que había olvidado y hace poco alguien me recordó..Se titula.." SI"



21 de marzo de 2012

Las páginas del pasado

Sin querer nos aferramos al pasado. Aunque estemos decididos a dejarlo atrás parece perseguirnos una y otra vez, y parece imposible darle esquinazo. Tampoco es eso lo que yo quiero. Quiero quedarme con todo lo que he sido y he aprendido durante 30 años de vida que he tenido la gran suerte de vivir.
No quiero olvidar como empecé en este mundo, viviendo humildemente, con todo el amor que me era necesario en mi hogar. Pero tampoco quiero ocultar ni de alguna manera olvidar lo que sufrí siendo una niña algo diferente a los demás, y como conseguí evolucionar hasta donde estoy hoy.
Tampoco quiero olvidarme de aquellas personas que ya no están, que nos dejaron inmensos recuerdos llenos de alegría, esos recuerdos pueden marcar la diferencia en un día gris.
Como podría olvidarme de mi primera casa,  y de aquella esperanzadora mudanza que nos hizo a todas un poquito más fácil el seguir adelante, de ese lugar en el que viví hasta que me independicé. No quiero olvidar las broncas insuperables llenas de gritos y descontrol, porque al final aprendí que no era el camino correcto, y supe enmendarme a tiempo, aunque algún día parezca ser difícil.
Ni por supuesto olvidaré las risas entre hermanas, las confidencias, los juegos y peleas en las que empezábamos riéndonos y acabábamos matándonos.
No quiero olvidar los cambios, uno tras otro, no quiero olvidarme, quiero recordarme descompensada, confusa, enfurecida, asustada y triste, porque eso no importa...ahora se que los cambios deben suceder porque son necesarios...porque es lo natural.
No olvidaré jamás ciertas frases de mi padre, sus ratos medio malos y los días en los que parecía costarle sonreír, pero lo hacía, su animo era su vía de escape, su alegría era inspiradora, sus fuerzas...parecían infinitas. No olvidaré quien fue y no me olvidaré a mi, ya que el vive en mí, porque heredé su extraño carácter y su abierta sonrisa, porque si me olvidara de mí, le estaría perdiendo a él.
No puedo ni debo olvidar como mi madre sacó adelante a dos hijas pequeñas, enjugándose las lágrimas después de perder a su marido. Su lucha era diaria, su motivación era fuerte, sus nervios se disparaban por tener que tratar a voces con una hija adolescente bastante problemática...Y aún así nunca se ha rendido, ni tirado la toalla, no puedo olvidar esos momentos con ella en los que los planetas parecían alinearse y algo muy bonito fluía. Porque ella es la mujer más fuerte que conozco, mucho más que muchos hombres, y para mi siempre será esa heroína que iba a rescatarme cuando me caía, y que aún hoy día, lo sigue haciendo.
No debo olvidar a mi padrastro, que aunque entró con mal pie y pésimo recibimiento por mi parte con los años me he dado cuenta de la persona tan grande que es y el corazón tan gigantesco que tiene, aunque a veces se haga el duro. Porque el resucitó el corazón de mi madre, le dio vida de nuevo, y sigue queriéndola como el primer día. Como olvidar esos momentos con Chico, nuestro perro, gracias por ese regalo, sin saberlo me cambiaste la vida y por esas y muchas más cosas no podría olvidarte.
No quiero olvidarme del pasado, quiero coger de él aquello que me haga crecer, tan valiente como mi hermana, tan fuerte como mi madre y tan sensible como mi padre.
Mi pasado no le quita valor a mi presente...Si evolucionar significa quitarse de encima tantos recuerdos, vivencias positivas y negativas, tantas lecciones, aprendidas y a medio aprender, tantos golpes y cicatrices, tantas lágrimas y risas...No, no voy a dejar atrás el pasado, porque creo que aún lo necesito para darme impulso, y dar un paso hacia atrás para dar dos hacia delante, será siempre una forma de avanzar sin prisa, pero sin pausa.
Así que me quedo con mi pasado, con los recuerdos que abrigan por las noches y me hacen sonreír, no para nadie, sino para mí. Me quedo con lo que soy...
Y ahora, de una vez por todas,  ADELANTE.

Eran los años 80 y esta canción sonaba en ese gran armatoste de radiocassete, una canción que mi padre cantaba nos cantaba con frecuencia, sobre todo a mi hermana, la gitanilla de la familia. Supongo que el nombre de Alba se nos quedó marcado a las dos. Y si no una hija, una sobrina mía quizás lleve este nombre. Porque ya que viajamos al pasado para darnos impulso, bueno es mirar al futuro para ver que cosas maravillosas puede depararnos.
Por el pasado, por el presente...y por el futuro!

19 de febrero de 2012

El Homo "Sapiens"

Hoy escribiré de las miserias del ser humano y de sus virtudes, del poder de la naturaleza y su venganza, de todo lo ancestral que aún vive en nosotros...
El ser humano es muy poquita cosa, empezamos siendo simples organismos unicelulares microscópicos, y fuimos animales que vivían en la naturaleza y se nutrían de ella para sobrevivir. Poco a poco, esos primeros especímenes con más de mono que de persona como era el Australophitecus, fueron evolucionando y aprendiendo de su ambiente y se fueron volviendo más sedentarios cuando descubrieron la agricultura, aprendieron sobre las piedras, los metales, el fuego, la artesanía, la elaboración de armas para cazar y defenderse y sobre como tratar las pieles de animales para protegerse del frío. Ese es el que hoy conocemos como Homo Sapiens. 
Homo Sapiens significa "hombre que sabe" o "hombre que piensa", por eso me parece que el ser humano parece estar involucionando y cada vez sabe menos y piensa peor. Ese Homo Sapiens de hace millones de años, esos antiquísimos antepasados nuestros, estaban en contacto con la naturaleza, cuando no existían los televisores, y eso hizo que existiese el lenguaje, que conforme a la evolucion del cerebro y los huesos y músculos maxilo-faciales, también fue haciéndose más y más complejo hasta tener unas características variables dependiendo de tu lugar de nacimiento. ¿Pero que es lo que hacemos ahora con el lenguaje, ese maravilloso don que la naturaleza nos dió? Lo usamos para difamar, para insultar, para juzgar, para criticar...no sabemos lo que tenemos...
La evolución del ser humano no ha ayudado precisamente a nuestro planeta, porque los humanos a través de la historia la han cambiado a su antojo, ha sido victima de guerras e incendios, y el ser humano, en vez de vivir en su estado "natural" cada vez se aleja más de su hogar natal como especie. Si echamos la vista atrás no tenemos ni idea de hasta donde llegará nuestro árbol genealógico, entre nuestros antepasados es posible que podamos encontrar personas de muy diversa parte del mundo que se movieron según sus necesidades, podemos encontrar mestizajes con árabes, judíos y romanos, podemos encontrarnos con personas que quizás fueron influyentes y otras que no lo fueron tanto...
Entonces, ¿a que tanto racismo, tantos prejuicios, tantas injusticias, tantas guerras "santas"? Tenemos grabado en nuestro código genético parte de lo que nuestros antepasados fueron, y si no...quién no ha visto narices tipicamente "judías", ojos almendrados y piel tostada como las de los árabes, piel blanca como la de los noruegos, ojos rasgados como los asiáticos, el pelo rizado de los africanos o las piernas largas de los jamaicanos...somos una mezcla de razas, lugares, acontecimientos, todo lo que vivieron nuestros antepasados está en nosotros. Si nos diésemos cuenta de que todos somos "de muchos colores y formas" no perderíamos el tiempo en despreciarnos los unos a los otros y nos uniríamos para salvar este planeta que sufre, que llora, porque quienes una vez fueron sus aliados, han perdido sus raíces. Y si nos diésemos cuenta de que nuestra esencia se nutre de la naturaleza que siempre fue nuestra aliada dejaríamos de quitarle su hogar a los animales, dejaríamos de maltratarlos, y conviviríamos con ellos como hermanos que somos en este bello planeta.
Pero aún podemos unirnos, podemos luchar por nuestro mundo, aún está e nuestra mano, solo si permanecemos juntos. AÚN NO ES DEMASIADO TARDE.

Os dejo esta canción de Nickelback subtitulada al español que nos habla de estar juntos y no apartar la vista...porque el mal que le hacemos a los demás, que le hacemos a los animales y al planeta Tierra también lo sufrimos nosotros...El vídeo es simplemente genial. Espero que os guste. ;)

19 de diciembre de 2011

La razón de las heridas

Demasiada gente sufre...demasiada para mi gusto. Todos tenemos nuestros problemas y nadie, creo que nadie, tiene una vida completa, porque parece que siempre nos falta algo...A quien no le falta trabajo, le falta un sentido en la vida, y a quien no, le falta alguien a quien amar o en quien confiar. Muchas veces en este blog he dicho que lo importante es valorar lo que tenemos, pero en algunas circunstancias de la vida parece ser una misión imposible.
Pero que nadie se equivoque, aquí nadie se rinde.
Porque todas nuestras heridas tienen una razón, nuestras heridas nos han hecho lo que somos. Algunos con más miedo, otros llenos de dudas o de resentimiento, ´pero tal como somos.
Miles de cosas hay en esta vida que no podemos evitar ni controlar, especialmente cuando somos niños o cuando simplemente no están en nuestra mano. No es nueva esa frase que dice..." no podemos evitar lo que nos pasa, pero podemos elegir que hacer con lo que nos pasa". Y si tan oida tenemos esa frase...¿qué es lo que nos hace "quedarnos atras"? El miedo a volver a ser heridos...Y por ese miedo no damos tanto de nosotros como nos gustaría.
Y eso suele ser porque las heridas aún no se han curado... y cada herida tiene su tiempo de cicatrización. Las hay grandes, pequeñas, más o menos profundas, pero seguimos vivos, ninguna de esas heridas es incurable, porque para algo existe eso llamado tiempo.
Sin embargo... ¿estamos haciendo lo suficiente por nuestras heridas para que se curen sólo dándolas tiempo? Puede que sí, en algunas heridas, pero en otras...el tiempo de curación puede ser eterno y hay heridas que parecen reabrirse con cada nuevo movimiento. Podemos hacer más por ellas, podemos ayudarlas a sanar con múltiples herramientas de las que siempre disponemos pero nunca utilizamos: la convicción, la confianza, el buen humor, los placeres de la vida diaria, una sonrisa en el rostro, una buena conversacion, un baño relajante, una sesión de yoga o de aerobic, las personas que nos quieren y además TÚ.
Si, TU, no me mires así... Lo que quiero decir es que es maravilloso tener personas que te quieren, te apoyan , te ayudan...pero... ¿Y TU?¿ Tu tambien te quieres, te apoyas, te ayudas, te consientes, te mimas, te quieres? Si no lo haces, tus heridas es muy probable que sean crónicas, o que se vayan cronificando y se pasen la vida supurando y doliendo...¿De verdad deseas eso?
Solo parate un momento y echale un vistazo a tus cicatrices, esas heridas que ya curaron, esos golpes que ya pasaron, esos malos ratos que le robaron felicidad a tu vida...ESO ES LO QUE ERES.
Si estamos aqui con nuestras cicatrices es porque nuestras heridas, algún dia, también van a cicatrizar...y si no valoramos nuestras cicatrices, todo el dolor no habrá valido para nada, y no queremos eso...no queremos sufrir para nada...si sufrimos es para aprender de lo sufrido. Las cicatrices están ahí porque nos recuerdan todas aquellas batallas que le hemos ganado a la vida, porque nos recuerdan lo que hemos superado, las montañas que hemos escalado, los sitios a los que hemos llegado. Están ahi para decirnos...que si hemos conseguido sobrevivir, es porque ninguna herida podrá con nosotros.
Solo TU puedes conseguir que se curen tus heridas, que algun día, sean cicatrices. Tus cicatrices son tu coraje, solo cuando entiendas esto...tus heridas...tendrán una razón...y esa razón no es otra, que ser el mejor en tu piel...Porque todas las cicatrices, fueron heridas alguna vez.

Dedicado a Andy Whitfield, actor protagonista de Espartacus, que murió de cancer, y a todos aquellos que murieron en la lucha... porque siempre sereis recordados y honrados, porque con vuestra muerte nos enseñasteis que si sufrimos, es porque seguimos vivos.

9 de noviembre de 2011

El destino está cerca.

En este mundo loco que nos hace ir cada vez más rápido para alcanzar nuestros logros, a veces solemos perdernos. Cuando vas por la autopista de la vida a 200 km. por hora es muy fácil saltarse la salida correcta, pero por suerte existen los cambios de sentido, y la carretera es larga y esta llena de salidas que quizás, si reduces la velocidad, seas capaz de ver...
Y equivocarse, aunque nos hace sentir mal, a veces es bueno para aprender y darte cuenta de que cada vez eres más fuerte, y que no hace falta correr tanto porque lo importante no es llegar, es simplemente ir. Solo así quizás tengamos una nueva oportunidad. 
A veces caminas tan deprisa que no eres capaz de ver los charcos y te encuentras que luego, es más difícil de lo que parecía sacar el pie...Y cuando te quedas atrapado en un charco no ves las cosas con claridad, solo y únicamente ves barro, agua, suciedad, y solo te quedas ahí porque crees que no vas a poder salir. Y sin embargo, el ser humano no deja de intentarlo...a veces las personas consiguen sacar el pie del charco y seguir caminando...si, es posible que tu pie se resienta al volver a caminar después de tanto tiempo atrapado, y el barro tarda tiempo en secarse, pero ahora tus ojos estarán más centrados en lo que tienen delante, y si eres plenamente consciente posiblemente nunca vuelvas a caer en el charco...aunque no por eso significa que no encontremos algunas piedras, y tendremos que aprender a pisar sobre ellas sin quedarnos otra vez, allí parados y  con el pie dolorido.
Ahora ya no somos las mismas personas que un día, nos quedamos atrapadas en el dolor y la angustia, porque aunque nuestra esencia sigue viva, hemos estado aprendiendo a vivir...y es cierto, no es bueno correr y seguiremos andando con tranquilidad o conduciendo despacio para ver con claridad lo que tenemos delante...porque aún queda camino por recorrer. Nuestro destino nos esperará allá donde esté, porque solo cuando estemos preparados, lo encontraremos. Y para eso hace falta seguir en la ruta...siempre pensando que quizás...nuestro destino está mucho más cerca de lo que creemos.




5 de septiembre de 2011

Romeo y Julieta

Muchas mujeres, muchos hombres, y también muchos animales, murieron por amor.
El ejemplo más dramático y magnífico que nos viene de la literatura y del cine, es el del amor imposible entre Romeo y Julieta, separados por el destino y abocados a tomar aquellas decisiones que su corazón les sugería tomar. Yo creo que ese es el verdadero amor, aunque hoy en día me temo que hay muchos matices trágicos venidos de la violencia conyugal que hacen a todos replantearnos donde están los límites.
Por supuesto nada que ver con Romeo y Julieta, el que mujeres y hombres hayan muerto "por amor" o "por culpa del amor" a manos de sus parejas, o que sufren día a día con la excusa de que algun día cambiará, no tiene nada que ver con dar la vida por amor.
Estas personas que por cualquiera que sean sus razones hacer imposible la vida a su pareja, no es que no les amen, es solo que su amor es enfermizo: "antes muerta que verte con otro". El verdadero amor consiste en querer tanto a una persona como para morir por ella, en querer que por encima de todo sea feliz, aunque en ello vaya incluido perder a esa persona para siempre y dejarla marchar.
¿Conocemos realmente ese tipo de amor? Ese amor del que nos hablan las escrituras, ya conoceis esos pequeños versículos que suelen repetirse en cada boda por el rito católico, y que yo cada vez que las escucho se me salen unas lagrimitas que...

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
1 Corintios 13:4-7


De acuerdo, he de reconocer que soy una romántica incurable...
Veamos este pasaje más en detalle:

El amor: 
- Es paciente: sabe esperar, lo que tenga que esperar. Quien realmente ama a alguien sabe que cada persona necesita su tiempo, que debe respetar lo que su "media naranja" quiera en cada momento.
- Es bondadoso: está movido por el bien, se compone de buenos sentimientos y solo deseas ser bueno con la persona que amas.
- No es envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso: Quien ama debe valorar lo que tiene y no envidiar a quien se ama, ni presumir, ser humilde, y saber perdonar y reconocer cuando se ha equivocado.
- No se comporta con rudeza: Debe haber caricias, besos, abrazos, cercanía, comprensión, nunca violencia.
- No es egoista: es desinteresado, cuando haces algo por quien amas nunca debes estar esperando algo a cambio. No deberíamos dar para recibir, deberíamos dar por el placer de ver una sonrisa en el rostro de quien amamos.
- No se enoja facilmente: eso, si, cuando se enfada, se enfada y mucho...XD
- No guarda rencor: perdona, olvida y sigue adelante.
- No se deleita en la maldad sino que se regocija en la verdad: Busca la sabiduría y tiene conciencia, cuando ha hecho algo "malo" sabe pedir perdón, sabe que con las palabras se alcanza la sabiduría.
- Todo lo disculpa: es comprensivo y sabe ponerse en el lugar del otro.
- Todo lo cree: su fe es infinita, y la fe puede mover montañas.
- Todo lo espera: Espera a que te arregles antes de salir, a que venga la publicidad de la película, o a que saques la basura, nunca mete prisa.
- Todo lo soporta: en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad...


Y HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE


Como fue el caso de Romeo y Julieta, ella fue la única que consiguió separarlos...
Ese es el buen amor, el amor que pervive en esos abuelitos que vemos pasear juntos por el parque, que llevan toda la vida juntos y que siguen mirándose con ternura, el amor que hace a un perro a esperar a su amo muerto a las puertas del hospital o en la puerta de una estación, el amor que se muestra en la sonrisa de una madre porque sabe que amará a su hijo el resto de su vida.
Y aunque a veces no cumpla todos los requisitos antes mencionados, merece la pena intentar que poco a poco los vaya cumpliendo. 
Cuando amas a alguien de verdad, sabes que morirías por él o incluso le dejarías morir si te lo pidiera, sabes que irías al fin del mundo por él y lo dejarías todo, que aunque haya problemas es la persona más importante de tu vida porque cuando la miras, te imaginas con ella, en la terraza, con muchos muchos años, meciéndoos en la brisa de la noche veraniega, quizás uno de los dos no reconozca a la persona que tiene al lado...pero las manos siguen entrelazadas, y lo seguirán...

HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE


De aquí ha venido mi inspiración, solo apta para románticos incurables que crean en el amor, en el verdadero amor.



24 de agosto de 2011

El desaprendizaje

Ya pasó lo peor, y para ser las 3 de la madrugada me encuentro extrañamente lúcida y mis pensamientos de estos últimos días parecen surgir a borbotones...
¿Debería hacerlos callar? Incluso si son pensamientos positivos, ¿debería dejar la mente en blanco? No lo tengo muy claro.
Estos últimos días, me he dado cuenta de que he vuelto a ser yo, y me esta costando mucho trabajo no definirme porque siempre lo he hecho. Ahora me doy cuenta de que ese no es el camino correcto, y que en realidad no es que haya vuelto a ser yo, sino que ahora soy la yo de antes y la de ahora a la vez. Todos estamos en continuo cambio, y la vida tiene una manera muy irónica de hacérnoslo saber: hacernos pasar por situaciones desagradables, hacernos sufrir dolor y sufrimiento...todo para transformarnos en aquello que subconscientemente queremos ser.
Pues una vez más mil gracias, porque ahora soy otra persona diferente sobre todo mucho más libre de cargas...
Nos empeeñamos en cargar con cosas que en realidad no necesitamos...Y con esto no estoy diciendo que vaya a irme a vivir al campo a cuidar vacas, plantar un huerto y huir del mundanal ruido...eso sería un extremismo poco propio de mí en este momento.
Solo digo que cargamos con emociones y hábitos que surgen de nuestro pasado y que en nada nos benefician, emociones que vienen de recuerdos dolorosos, de heridas sin cerrar, del dolor que en algun momento de nuestra vida nos ha sido inflingido.
Creemos que las herramientas que nos han sido útiles hasta ahora nos servirán para siempre, pero hasta los artesanos necesitan reparar sus herramientas de vez en cuando para hacer mejores creaciones.
Desde que somos niños, ya sea por nuestro carácter (dicese de la parte heredada de nuestra personalidad), por los diferentes ambientes en que nos movemos, la manera en que nos han educado y las personas con las que vamos interaccionando, tendemos a aprender distintos patrones de comportamiento y a repetirlos hasta la saciedad.
Los patrones de comportamiento son las diferentes herramientas de las que disponemos para enfrentarnos a las situaciones que se nos presentan, y que tienden a repetirse en el tiempo y a formar parte de nuestra manera habitual de interaccionar con el mundo que nos rodea.
Por ejemplo, un niño que ha sido objeto de burlas por su manera de ser puede afrontarlas de algunas maneras: evitando el conflicto huyendo, encarándose ante sus agresores psicológicos o bien guardando esa agresividad contenida para personas más cercanas.
De esta manera, el niño aprende un patrón de comportamiento que de poco le servirá en su vida adulta cuando tenga que hacerse cargo de si mismo. Es decir, si ha aprendido a huir, cada vez que alguien le ataque huirá, y se pasará toda la vida huyendo de los conflictos en vez de aprender a manejarlos de manera pacífica y resolutiva. Si ha aprendido a encararse, jamás sabrá aceptar una crítica en vez de asumir que no es el único que tiene voz y voto. Si ha aprendido a a guardarse la agresividad se convertirá en un acosador psicológico para con sus allegados en vez de hablar con ellos de sus problemas de manera sincera y tranquila.
Y esto puede funcionar de igual manera con la educación que nos dan nuestros padres, de los cuales aprendemos la mayor parte de nuestros patrones de comportamiento. Por ejemplo, si nuestros padres nos han enseñado que debemos ser buenos con todo el mundo y poner la otra mejilla, cuando lleguemos a la edad adulta nos convertiremos en "felpudos" donde quien quiera podrá pisar, en vez de ser buenas personas y al mismo tiempo respetarnos a nosotros mismos lo suficiente para no dejarnos "pisar".
Suena bastante determinista, pero no lo es en absoluto, porque tenemos el poder de cambiarnos a nosotros mismos y nuestros esquemas de comportamiento ya inútiles por otros nuevos y adaptados a nuestra situación actual. Y puesto que la vida cambia los patrones de comportamiento siempre deberían estar adaptados a lo que nos toca vivir, y no a lo que nos ha tocado vivir hasta ahora.
Y no es que nuestros padres nos hayan educado mal, no es que estuviese mal que ese niño huyese en vez de enfrentarse, pero esas herramientas ya no nos sirven, hay que buscar otras nuevas, y ahora que somos adultos podemos hacerlo, porque es ahora cuando tenemos las riendas de nuestra propia vida.
Y es que para aprender algo, hay que desaprender otras cosas primero. Si queremos aprender a ser más comunicativos, debemos desaprender el hábito de hablar a gritos, si queremos aprender a que nos respeten, debemos desaprender nuestra dependencia de los demás para sentirnos bien y empezar por sentir tanto respeto por nosotros mismos como el que deseamos obtener de los demás. Si queremos aprender a estar más relajados y a fluir, tenemos que desaprender esa absurda manía de vivir más en el futuro que en el presente y no estar siempre previendo lo que va a pasar. Si queremos aprender a ser felices, debemos desaprender eso que muchos padres nos metieron en la cabeza: "La vida no es un camino de rosas", cambiándolo por "La vida es un camino de rosas con espinas".
Cambiemos el "yo soy así" por "yo puedo ser mejor", el "que mala suerte tengo" por " la proxima vez saldrá mejor", el "nada me sale bien" por "volveré a intentarlo", el "mi vida es una mierda" por " mi vida puede ser mejor".
Suena estúpido pero no es facil...porque si no tomamos conciencia de esos pensamientos negativos, de esos patrones de comportamiento erróneos, de esas malas costumbres, es imposible poder cambiarlas. Hay que tener los ojos y oídos del alma bien abiertos para reconocer esos pensamientos, patrones y costumbres cuando aparezcan y en ese preciso momento, cambiarlos por otros mas positivos y adaptados.
Esta es mi lucha...y debería ser la de todo el mundo porque si queremos que nuestro transito por la vida sea agradable la responsabilidad es nuestra...podemos elegir que hacer con lo que nos pasa. Yo he elegido cambiar, aprender, ser mejor...
¿Y tu?