19 de diciembre de 2011

La razón de las heridas

Demasiada gente sufre...demasiada para mi gusto. Todos tenemos nuestros problemas y nadie, creo que nadie, tiene una vida completa, porque parece que siempre nos falta algo...A quien no le falta trabajo, le falta un sentido en la vida, y a quien no, le falta alguien a quien amar o en quien confiar. Muchas veces en este blog he dicho que lo importante es valorar lo que tenemos, pero en algunas circunstancias de la vida parece ser una misión imposible.
Pero que nadie se equivoque, aquí nadie se rinde.
Porque todas nuestras heridas tienen una razón, nuestras heridas nos han hecho lo que somos. Algunos con más miedo, otros llenos de dudas o de resentimiento, ´pero tal como somos.
Miles de cosas hay en esta vida que no podemos evitar ni controlar, especialmente cuando somos niños o cuando simplemente no están en nuestra mano. No es nueva esa frase que dice..." no podemos evitar lo que nos pasa, pero podemos elegir que hacer con lo que nos pasa". Y si tan oida tenemos esa frase...¿qué es lo que nos hace "quedarnos atras"? El miedo a volver a ser heridos...Y por ese miedo no damos tanto de nosotros como nos gustaría.
Y eso suele ser porque las heridas aún no se han curado... y cada herida tiene su tiempo de cicatrización. Las hay grandes, pequeñas, más o menos profundas, pero seguimos vivos, ninguna de esas heridas es incurable, porque para algo existe eso llamado tiempo.
Sin embargo... ¿estamos haciendo lo suficiente por nuestras heridas para que se curen sólo dándolas tiempo? Puede que sí, en algunas heridas, pero en otras...el tiempo de curación puede ser eterno y hay heridas que parecen reabrirse con cada nuevo movimiento. Podemos hacer más por ellas, podemos ayudarlas a sanar con múltiples herramientas de las que siempre disponemos pero nunca utilizamos: la convicción, la confianza, el buen humor, los placeres de la vida diaria, una sonrisa en el rostro, una buena conversacion, un baño relajante, una sesión de yoga o de aerobic, las personas que nos quieren y además TÚ.
Si, TU, no me mires así... Lo que quiero decir es que es maravilloso tener personas que te quieren, te apoyan , te ayudan...pero... ¿Y TU?¿ Tu tambien te quieres, te apoyas, te ayudas, te consientes, te mimas, te quieres? Si no lo haces, tus heridas es muy probable que sean crónicas, o que se vayan cronificando y se pasen la vida supurando y doliendo...¿De verdad deseas eso?
Solo parate un momento y echale un vistazo a tus cicatrices, esas heridas que ya curaron, esos golpes que ya pasaron, esos malos ratos que le robaron felicidad a tu vida...ESO ES LO QUE ERES.
Si estamos aqui con nuestras cicatrices es porque nuestras heridas, algún dia, también van a cicatrizar...y si no valoramos nuestras cicatrices, todo el dolor no habrá valido para nada, y no queremos eso...no queremos sufrir para nada...si sufrimos es para aprender de lo sufrido. Las cicatrices están ahí porque nos recuerdan todas aquellas batallas que le hemos ganado a la vida, porque nos recuerdan lo que hemos superado, las montañas que hemos escalado, los sitios a los que hemos llegado. Están ahi para decirnos...que si hemos conseguido sobrevivir, es porque ninguna herida podrá con nosotros.
Solo TU puedes conseguir que se curen tus heridas, que algun día, sean cicatrices. Tus cicatrices son tu coraje, solo cuando entiendas esto...tus heridas...tendrán una razón...y esa razón no es otra, que ser el mejor en tu piel...Porque todas las cicatrices, fueron heridas alguna vez.

1 comentario:

Maximiano Revilla dijo...

gran relato, emocionante. me gusta